miércoles, 19 de mayo de 2010

Excursión a Chichén Itzá




¡Qué pasa people!

Vamos a inaugurar la sección de "excursiones". Como primer invitado hemos contactado con las ruinas mayas de Chichén Itzá, votadas el 7 de Julio del 2007 como una de las nuevas maravillas del mundo. La verdad es que la edad le está empezando a pasar factura, pero no por ello deja de ser un lugar con cierto encanto.

La zona arqueológica se encuentra en el Estado de Yucatán. Como ya deberíais saber todos, Cancún se encuentra en el Estado de Quintana Roo. ¿Qué implica esto? Pues que les separan 190 km que hay que recorrer en coche (eso son dos Mallorcas, ¡qué larga se me hizo la ida!). Agarramos la carretera de libre acceso - sé que suena raro agarrar, pero es que aquí coger tiene otra connotación, pensad mal y acertaréis-. Si la memoria no me falla fueron unas dos horas y media de camino. La verdad es que el camino ocupó parte del protagonismo de la excursión. La carretera transitaba por la selva y a través de unos poblados dignos de ver. El México profundo, el que no se ve por la televisión. Si ya comentaba en entradas anteriores que hay una gran diferencia entre Cancún ciudad y su Zona Hotelera, no os podéis imaginar la que puede haber entre Cancún y los poblados, algunos tan sólo de 500 metros de distancia, que fuimos cruzando hasta llegar a Chichén Itzá. Me llamaron mucho la atención. Se me hace complicado describirlos porque tengo pequeños recuerdos entremezclados, y no sabría describir alguno con exactitud, pero la verdad es que te dejan una sensación diferente en el cuerpo.

"En la boca del pozo de los Itzáes". No, no se me ha ido la olla. Es el significado de Chichén Itzá. La llegada era como me la esperaba, con un gran parking e instalaciones antes de la entrada. Vamos algo masificado para hacer más cómodo el turismo. De hecho hay un resort y planean hacer muchos más. Una pena la verdad. No sé si hay promotores marbellíes o qué. A mi gusto estos sitios cuanto más vírgenes mejor. Llegamos muy temprano. Tras pagar la entrada y enfundarme la pulsera (muy típica en el mundo turístico de aquí) nos fuimos para dentro. El paseo por las ruinas dura unas tres horas. Casi todos los edificios están bastante derruidos, aunque si te paras a pensar lo años y los huracanes que han tenido que soportar, empiezas a entender lo buenos que eran estos mayas.

Lo primero que te encuentras el la pirámide de Kukulcán. Es una de las más grandes de las ruinas mayas que todavía quedan y que hayan descubierto. Es la pirámide de la postal del inicio de la entrada. Kukulkán se ve que era uno de los Dioses creadores, y es el Dios que preside la ciudad. Digo ciudad porque se estima que llegaron a residir 50000 habitantes en su momento álgido, ahí queda el dato. Aunque las pirámides y edificios que se ven eran zonas de culto reservadas a sacerdotes y su séquito. La población se repartía por los alrededores.  Una cosa que impresiona bastante es que el Sol incide en puntos concretos de la pirámide coincidiendo con los diferentes solsticios de las estaciones. Cómo lo hicieron tan exacto hace miles de años es otra de las cosas que te hace pensar en la planificación que les daban los mayas a todas estas cosas. Aunque esta pirámide guarda más secretos. No lo pude ver en directo porque tendríamos que haber esperado hasta la noche. No sé si algún buen ojo ya lo habrá notado en la postal de arriba, pero si os fijáis, cuando llega la puesta de Sol, en las escaleras que suben a la pirámide se forma una silueta simulando que una serpiente está descendiendo (las piedras que hay abajo son cabezas de serpiente). Otro detalle digno de admirar.

Otro de los edificios famosos de la zona arqueológica es el Observatorio, que como su nombre indica lo usaban para el estudio de las estrellas. Éste está bastante más degradado y de la parte superior se ha perdido la mayor parte. Estos dos edificios son lo más famosos, y junto con el Templo de las Mil Columnas y el Estadio del juego de la pelota fueron las zonas que más me llamaron la atención. Me gusto mucho ver el Estadio. No sé, siempre he tenido el recuerdo de la imagen del aro en la pared donde tenían que meter la pelota de los libros de la escuela, y verlo en vivo tuvo su rollo. De todos estos edificios tenéis fotos en el pequeño álbum al final de la entrada. También es importante en las ruinas el Cenote sagrado. Si alguien sabe lo que es un cenote, bien por él. Yo no tenía ni idea, así que para incultos como yo aquí os dejo la definición de la rae "Depósito de agua manantial, que se halla en el Estado mexicano de Yucatán y otras partes de América, generalmente a alguna profundidad". A mi me defraudó un poco. No sé podía bajar, casi no se veía y el poco agua que se atinaba a ver era bastante verde de lo estancada que estaba. Ya os pasaré fotos de cenotes bonitos, que me han enseñado algunos increíbles, con cavernas que llevan al mar y puedes explorar con equipo de buceo. A ver si logro ir a alguno de esos.

La verdad es que el sitio está muy bien y no sólo por las ruinas. El paisaje es increíble. Todo selva, todo verde, el sonido de la naturaleza y un montón de iguanas campando a sus anchas. Les hice bastantes fotos pero sólo he podido escoger una para mostraros. Inicio del apunte friki. Temas de espacio en el servidor, que sino no podré subir muchas más fotos de otros temas. Fin del apunte friki.

Ya a la vuelta nos paramos a comer en Valladolid. Sí Valladolid, pero el que está por aquí. Una ciudad colonial que si te plantan en la plaza principal del pueblo te crees estar en España. En verdad es lo único reseñable del pueblo y con el hambre que llevábamos después de la caminata de tres horas bajo el Sol, no caí en agarrar la cámara.

Eso es todo por hoy gente. A ver si la siguiente entrada no se demora tanto. Además el otro día recibí comentarios de algunos retrasados en el blog y me han hecho ponerme las pilas.

¡Se os echa de menos ! Un abrazo a todos.

Chichén Itza

P.D I: Magda imagino que habrás supuesto que tu regalo ya ha quedado estrenado.

P.D II: Kike. A ver si logramos pillarnos un día vosotros en el Sindis y yo en la casa. Dejas el móvil en la mesa y hacemos una charla, vosotros allí con vuestras pintas y yo en el sofá con las mías.